Remelende y Pico del Lago

Este Domingo nos pegamos el madrugón Sergio y yo con intención de hacer una buena actividad por la zona del Puerto de Tarna en el norte de la provincia de León, pero el tiempo, con fuerte viento y mucha niebla nos hizo cambiar de plan. La idea era estrenar el Splitboard que compre hace unos días para hacer la aproximación a las cascadas de hielo de Tarna, escalar “Espejismo Helado” y hacer el descenso de vuelta a la furgo, pero no llegamos ni a ver el circo donde se forman las cascadas de lo cerrado que estaba en esa zona, y como el tiempo estaba desagradable para escalar, al final lo que hicimos es darle un buen estreno a esta nueva disciplina para mi.


Un splitboard es una tabla de snowboard, que se transforma en esquís de travesía para las ascensiones en menos de 5 minutos, con lo cual puedo disfrutar de los que me gusta de la nieve, los descensos con tabla de snow, pero con unas aproximaciones mas rápidas y cómodas y sin tantos telares como lo hacia antes (raquetas de nieve…), foqueando con unos esquís de travesía.



Para ser la primera vez en mi vida que me ponía unos esquís no estuvo nada mal, no es difícil donde la nieve es buena y la pendiente no es excesivamente fuerte, aunque en las zonas donde la pendiente se acentúa y la nieve se ponía dura, no era tan fácil y las pase un poco putas en algún sitio que otro. También íbamos un poco confiados y no pusimos las cuchillas (una especie de crampones para los esquís) que no hubieran venido mal en mas de un paso. Me falta un poco de técnica a la hora de foquear en pendiente y en los giros de subida y aprender a bajar un poco, pero con la practica y las ganas seguro que lo pillo pronto.

Así que al final hicimos dos picos, con sus respectivos descensos, el Pico Remelende (1.888 m.) y el Pico del Lago (2.009 m.).

La ascensión a estos dos picos de inicia desde el Puerto de Las Señales (1.625 m.), puerto que une la localidad de Puebla de Lillo con el Puerto de Tarna. Desde Boñar por la LE-331 y desviándonos en Puebla de Lillo a la derecha por la  LE-333, en 11 Km llegamos al alto del puerto.

Estábamos allí a las 8:00 de la mañana, encontrándonos la carretera cubierta de nieve y con una temperatura en el puerto de -4º C.

Como el plan era escalar en hielo, la ascensión al Pico Remelende la hicimos cargados con todo el material, cuerdas, tornillos de hielo, clavos, piolets, arnes…





REMELENDE (1.888 m.)

La ascensión la empezamos en el alto del puerto de señales hacía el norte, al principio por palas de nieve polvo suaves, entre pinos, mas o menos siguiendo una valla de alambre, con dirección a una collada, paso evidente, metiéndonos en un vallecillo mas cerrado hacia la izquierda, este es el tramo con mayor pendiente de esta ascensión. 






Salimos por esta collada al Valle de los Carros, un amplio valle con pendientes muy suaves, nosotros nos acercamos hasta los circos donde se forman las cascadas, aunque no seria necesario si solo vamos a hacer la cumbre, pero después de varias vueltas buscando las cascadas desistimos ante la nula visibilidad, y decidimos ascender pegados al cordal hasta la cima del Remelende. 



El descenso lo realizamos por el mismo sitio aunque con tendencia hacia la izquierda hasta coger el tubo en la parte alta de la collada (espectacular!!). Y desde aquí por el mismo camino de ascenso hasta la carretera.




Después de tomar un te en la furgo y dejar todo el material empezamos la subida al Pico del Lago.



PICO DEL LAGO 2.009 m.

Para ascender a este pico, también es desde el mismo puerto pero en dirección contraria, hacia el Sur, hay una señal indicativa de otras rutas, al principio por una zona abierta para adentrarnos entre los pinos que cubren esta ladera buscando el mejor camino y la mejor nieve, hasta salir al cordal. 




Llegados aquí hacia la izquierda siguiendo todo el cordal hasta la cumbre, en la parte de abajo la visibilidad era buena, pero a partir de los 1.800 era prácticamente nula, y sin saber muy bien donde estábamos, continuamos hasta que por fin apareció la cima.





Este descenso fue una gozada en toda la parte alta, nieve polvo, hasta que volvemos a tirarnos por entre los pinos donde se complica bastante el descenso al estar muy irregular y helado, pero disfrutando como enanos otra vez cuando al poco la nieve se vuelve a poner en condiciones. Un paisaje pirenaico con los pinos cargados de nieve y hielo, y con una nieve polvo de mucha calidad, hasta la furgo.


Un buen estreno de temporada de nieve.





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